segunda-feira, 4 de julho de 2016

La campeona de las carreras populares que persigue la élite

Leticia Fernández llegó a Pontevedra desde Tui hace cinco años para hacerse atleta. Corre para pagarse los gastos
La sonrisa del primer puesto de la carrera popular de Campañó tiene nombre, apellidos, y además esconde una lucha diaria. Leticia Fernández lleva años sabiendo cuál es su sueño, y cinco haciéndolo realidad. Poco a poco. Sabe que las competiciones, aunque parezcan cortas, son en realidad una prueba de fondo y depende de la forma física que se haya ido trabajando durante años. Por eso no tiene prisa en hacerse atleta profesional. Fue esa la razón que la trajo a Pontevedra, y la que la mantiene unida a la ciudad del Lérez. Aunque para ello tenga que pelear. «El año que me vine sí que tenía una ayuda de vivienda, pero con los recortes las sacaron y ahora estoy corriendo todas las carreras populares que hay para sacar algo de dinero para poder llevar mis gastos, aunque mis padres me ayudan. Pero de becas y ayudas, nada», reconoce.
Su cara puede llegar a resultar familiar a los más aficionados a este deporte, porque es la forma que ha encontrado la joven de reivindicar su oportunidad en la élite de su pasión. «La gente se fija más en los deportistas por el hecho de ganar carreras populares que por méritos más altos que nos cuesta mucho más conseguir, como estar en finales de campeonatos de España absolutos», señala, y admite que es también en este tipo de competiciones «donde la gente te conoce, porque en pruebas en pista no va casi nadie. A mí me tienen reconocido más por la calle por ser la chica que ganó la carrera popular en Campañó o no sé dónde». Es una situación curiosa que «fastidia un poco, porque realmente a lo que nos dedicamos y para lo que entrenamos es para la pista. Hacemos atletismo, y es un deporte que no está muy reconocido», lamenta.
Aunque pueda resultar fácil perder la perspectiva y dejarse llevar por el desánimo, la joven es consciente de que dejó Tui por una razón que sigue tan vigente como el primer día. O más. «Yo, como soy atleta, esto lo hago por necesidad, más que nada. Al final del circuito nos podemos ganar unos euros y, a los que practicamos deporte de forma más seria, nos viene bien porque yo, en mi caso, no recibo ayudas de ningún tipo y me veo obligada a correr este tipo de pruebas».
Riesgos conocidos
El problema no es solo el esfuerzo que emplea en participar, y ganar, esta clase de competiciones. ni siquiera el desgaste que puede llegar a ocasionar. Físicamente, un cuerpo como el de Fernández, preparado para una serie de pruebas concretas, hacia las que dirige su futuro profesional, se expone al lanzarse a estas competiciones, para las que no entrena específicamente, a peligros concretos que no se le escapan a la joven. «Yo, que soy atleta de pista, sí que corro riesgo al hacer carreras populares, porque son pruebas largas, algunas de diez kilómetros o, como la del sábado pasado, que fue de siete. Pero son riesgos que tenemos que asumir porque, sino, no tendríamos otra forma de ganar algo de dinero para los gastos básicos de un deportista».
«Mi objetivo es estar en el Campeonato de España absoluto entre las mejores, entre las finalistas. Los Juegos me pillan un poco lejos, no estoy todavía en ese nivel. Pero estoy intentanto cada año subir un peldaño más, subir poco a poco, estar entre los mejores y de cara al 2020, a lo mejor, intentar luchar por la mínima», confiesa.
in La Voz de Galicia