terça-feira, 24 de maio de 2016

Valenciana Solange Pereira: «El fútbol es el deporte rey, pero el atletismo es el rey de los deportes»

Solange Pereira, campeona de España de 1.500 en pista cubierta, reconoce que aún no se atreve con la distancia larga
No nos habíamos visto nunca en persona. Quedamos para hacer la entrevista en la estación de tren de Pontevedra. Solange Pereira (Valença do Miño, 1989) vive en Cangas, pero entrena junto al Lérez, en la misma ciudad en la que estudió INEF. No nos conocemos, pero al vernos no tardamos en saber quién es quién. Ella es alta, delgada. Esbelta cual gacela. Rápida como ese animal. Viste en chándal y trae debajo unas mallas. Habíamos quedado para correr. Pero el día no acompaña y en lugar de ir a rodar, nos vamos a tomar un café. La lluvia ha salvado a una aficionada de que la noquee la campeona de España de 1.500 metros en pista cubierta y una crac en la milla. La charla dura hasta la hora en que sale el tren de vuelta. Esta es una entrevista de medio fondo.
-Usted es un talento en la milla. ¿Cómo empezó en una distancia que no es olímpica?
-Mis padres fueron a trabajar a Canarias. Fui con ellos. Allí es una prueba común. Cuando era niña vieron que ganaba y tenía cualidades. Fue Francisco Herrera el que lo vio. Comencé en esas pruebas, ganaba e iba sacando algo para gastos. El club en el que estaba era el EAMJ-Playas de Jandía. Ahí empecé.
-Dice que le vieron cualidades. ¿Cuáles son las que tenía una mediofondista como usted?
-Era coordinada, la verdad es que se me daba mejor correr que danzar o saltar.
_No todo el mundo sabe correr. La zancada debe ser de una determinada forma, por ejemplo.
-Dicen que tengo buena zancada para ser maratoniana, porque soy económica, pero aún no me atrevo con la distancia larga.
-¿Lleva toda la vida corriendo y aún no se atreve? Pues hay mucho atrevido que nunca ha corrido y se lanza al maratón.
-Es una locura. En mi caso empecé a correr cuando era una niña, pero no me atrevo. Lo que veo es que hay gente que nunca ha hecho nada, ni carreras de diez kilómetros, pero de repente hace uno. Alguno dice: «Pero es que vamos despacio». Aunque diga despacio estamos hablando de estar tres o cuatro horas corriendo. Hay gente que queda muy tocada después de hacer una distancia tan larga como esa.
-Basta con ver cómo últimamente ha habido varias muertes.
-Puede que sea una cuestión de estadística porque cada vez hay más gente que corre un maratón. La verdad es que también puede darse el caso de que no sepan que tienen una enfermedad, pero aflora al comenzar a correr. Algo relacionado con un problema cardiovascular, por ejemplo.
-¿Hacerse un control médico es fundamental antes de empezar a hacer deporte?
-Desde luego no soy la indicada para hablar porque tardé bastante en hacer un electrocardiograma. No lo hice hasta hace unos años, lo vas retrasando. Pero ante una prueba dura como esa resulta fundamental realizar un chequeo. No es una broma.
-¿Una carrera de medio fondo tiene sus trucos?
-Son tácticas. De hecho, en el medio fondo hay que ser pillo, visualizar las carreras para estar en la lucha. Cada carrera es un mundo. Yo veo las carreras que hago para anotar lo que hice, dónde hay que mejorar. Lo que hago es que me fijo en la respiración del rival. De hecho, el mejor preparado puede no ganar. Los nervios... El psicólogo deportivo es muy importante.
-¿Cómo ve el atletismo en Galicia?
-Lo veo bien. Somos una comunidad donde no tenemos pista cubierta, pero sacamos medallas. Tenemos muy buenos atletas. Los que vienen detrás también lo son. La carrera es la disciplina del atletismo que más se conoce porque hay más pruebas, pero hay que hablar de los lanzamientos, saltos... No es mentira que los fondistas son los atletas que más se conocen, al resto les cuesta más. Han de ser los mejores para destacar en los medios. El fútbol es el deporte rey, pero el atletismo es el rey de los deportes.
-Para llegar a lo más alto no hay que escatimar esfuerzo. ¿Cómo es la dieta?
-Hay que comer de todo, pero no se puede abusar de algunas cosas como la bollería o el azúcar. Aunque no soy la mejor para hablar.
in La Voz de Galicia